Inspirada en la botella original de la casa Billecart-Salmon, creada en 1818, esta jarra permite que el champán se abra y revele sus aromas.
Basta con decantar delicadamente el champán haciéndolo deslizar por las paredes. Esta sencilla operación permite que el champán se abra y que las burbujas se calmen.
Al primer sorbo, se aprecia la finura y la profundidad que aporta la jarra.
