Los champagnes Blanc de Blancs son una categoría aparte en el espumoso mundo del champagne. Se elaboran exclusivamente con variedades de uva blancas (por lo general, chardonnay) y se caracterizan por sus notas florales y dulces, y la finura de sus burbujas. Estos champagnes son la elección ideal para aperitivos o para abrir el apetito antes de la comida.
Un Champagne Blanc de Blancs es un vino espumoso de la denominación Champagne elaborado exclusivamente a partir de uvas blancas (principalmente de la variedad Chardonnay).
En Champagne, la variedad Chardonnay predomina en los Blanc de Blancs. Las variedades blancas menos utilizadas son Pinot Blanc, Petit Meslier y Arbane.
El Blanc de Blancs se distingue por su marcada frescura, sus aromas de flores blancas, cítricos y, en ocasiones, frutas de pulpa blanca, y una mineralidad («piedra de fusil», sílex) propia de determinados terruños de la región de Champaña.
Combina muy bien con mariscos (ostras, vieiras), pescados y platos ligeros. Es especialmente adecuado como aperitivo.
Gracias a su alta acidez y su estructura fina, un Blanc de Blancs de calidad puede envejecer bien. Con la edad, desarrolla aromas secundarios como brioche, avellana y almendra.
El Blanc de Blancs se elabora únicamente a partir de uvas blancas. El Blanc de Noirs se elabora a partir de uvas tintas (por ejemplo, Pinot Noir o Pinot Meunier), pero se vinifica como un vino blanco. El perfil aromático y estructural es diferente: finura y mineralidad frente a redondez y frutosidad.