La Cave Privée Rosé 1979 es una botella verdaderamente excepcional. Es una cuvée que nos transporta 35 años atrás, al final de una década que no produjo muchas añadas de larga crianza.
1979 es una excepción, gracias a una vendimia tardía y a unas uvas que se tomaron su tiempo para madurar. Una de las particularidades de esta cuvée es la elevada proporción de vino tinto de Bouzy (19%). La cuvée se compone de 22 Grands Crus y Premiers Crus de las regiones de Montagne de Reims, Grande Vallée de la Marne y Côte des Blancs.
El color actual es cálido y profundo, con matices cobrizos. La nariz es embriagadora, con notas de azafrán, curry, cuero, fruta negra y un toque de brandy. En boca es juvenil, llama la atención su frescura y el carácter salino que le confiere nuestro terruño calcáreo. El final goloso tiene una textura que procede de la formidable Pinot Noir, y las burbujas son discretas. Para un vino tan maravilloso para reposar, la efervescencia es secundaria. Se mantiene por sí solo para redondear una comida.
1979 es una excepción, gracias a una vendimia tardía y a unas uvas que se tomaron su tiempo para madurar. Una de las particularidades de esta cuvée es la elevada proporción de vino tinto de Bouzy (19%). La cuvée se compone de 22 Grands Crus y Premiers Crus de las regiones de Montagne de Reims, Grande Vallée de la Marne y Côte des Blancs.
El color actual es cálido y profundo, con matices cobrizos. La nariz es embriagadora, con notas de azafrán, curry, cuero, fruta negra y un toque de brandy. En boca es juvenil, llama la atención su frescura y el carácter salino que le confiere nuestro terruño calcáreo. El final goloso tiene una textura que procede de la formidable Pinot Noir, y las burbujas son discretas. Para un vino tan maravilloso para reposar, la efervescencia es secundaria. Se mantiene por sí solo para redondear una comida.


OPINIÓN DE LOS EXPERTOS