1999 es la 66ª añada de Moët & Chandon desde 1842. La madurez del vino se manifiesta en sus cálidas notas de vendimia, cera, pastel y anacardos.
En boca, nos seduce inmediatamente la sensación de potencia y redondez, afirmación de la fruta radiante, amplia y carnosa. Esta generosidad crece con notas de dátiles y miel, y se alarga hasta un final con el sabroso amargor del café. La última cosecha del milenio marcó un año de climatología contrastada y a menudo cambiante.
El invierno fue un cóctel indefinible de lluvia, nieve, frío, clima templado, sol y oscuridad.
La primavera fue cálida y sin heladas, pero el granizo afectó a casi 700 hectáreas en mayo. El calor de junio y sus secuelas tormentosas continuaron en julio y agosto. La sequía fue generalizada y el verano tuvo un final "tropical", alternando un tiempo muy caluroso a principios de septiembre con precipitaciones muy abundantes.


OPINIÓN DE LOS EXPERTOS