La delicada y elegante colección Blason Perrier-Jouët, compuesta por el Grand Brut, el Blanc de Blancs y el Rosé, ilustra muy bien el legado de esta maison. Gracias a su frescura y energía, sus champagnes son ideales para el aperitivo, pero también maridan a la perfección con creaciones gastronómicas capaces de resaltar su complejidad aromática.

La Collection BlasonLa Collection Blason

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grand brut

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Floral - Generoso

Variedades de uva

40 % Pinot Noir
40 % Meunier
20 % Chardonnay

La historia

La historia de su etiqueta Perrier-Jouët Grand Brut se remonta a 1846, cuando la firma lanzó el histórico champagne Cuvée K, el primer champagne del mundo con un ligero toque de azúcar, para satisfacer los paladares ingleses, amantes de champagnes más secos. Hoy conocemos ese estilo de champagne como «brut». Según los registros de la maison, este champagne tenía un nivel de azúcar inferior al 5 %, mientras que los champagnes de la época contenían alrededor de un 40 %. Gracias a la gran calidad de sus uvas, Maison Perrier-Jouët apenas utilizaba azúcar añadido.

El terruño

Para crear Perrier-Jouët Grand Brut, Séverine Frerson selecciona alrededor de 50 crus diferentes de toda la región de Champagne, mezclando de manera experta cada cru, así como un porcentaje de vinos de reserva, para replicar el estilo y la calidad de la mezcla año tras año. Se abastece de uvas Chardonnay principalmente de los emblemáticos pueblos de Chouilly, Avize y Cramant en la Côte des Blancs. Sus matices florales se ven realzados por la estructura del Pinot Noir de la montaña de Reims (Verzy y Verzenay en el norte, Ambonnay en el sur). Por último, las uvas Meunier de Dizy y Damery, en el valle del Marne, aportan sus notas de fruta de huerto.

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rosé

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Floral - Gourmet

Variedades de uva

50 % Pinot Noir
25 % Chardonnay
25 % Pinot Meunier

La historia

Inspirado en las cuvées de prestigio Blason de France de la maison Perrier-Jouët, que se crearon en 1955. Este vino, servido en restaurantes gourmet, está concebido para degustarse durante una distendida comida gracias a sus complejos y generosos sabores, contrariamente a la idea de que el champagne rosado se toma solo con el postre.

El terruño

Para elaborar Perrier-Jouët Blason Rosé, Séverine Frerson selecciona vinos procedentes de unos veinte crus diferentes. La uva chardonnay proviene de las mejores parcelas de la Côte des Blancs (Chouilly, Avize o Oger) y aporta elegancia y delicadeza. La pinot noir, de la montaña de Reims (Verzy y Verzenay al norte, y Ambonnay al sur) aporta estructura sin dominar y la pinot meunier de Dizy, Damery y Vincelles del valle del Marne juega el papel idóneo en la combinación de los dos varietales anteriores, aportando rotundidad, sabor afrutado y equilibrio. El Pinot Noir se caracteriza por su piel rojiza y su mosto blanco. Entre los vinos procedentes de estas cepas que forman parte de esta obra final, solo una pequeña proporción (entre un 10 y un 15 %) son vinos tintos obtenidos por la maceración de las uvas. Esta combinación da como resultado el sabor de este rosado y el bello color salmón y reflejos cobrizos.

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Floral - Vivaz

Variedades de uva

100 % Chardonnay

La historia

La llegada de Perrier Jouët Blanc de Blancs en 2017 completó la colección clásica con un champagne cuvée de una sola uva, destinado a convertirse en la expresión perdurable de la maison. El savoir-faire de Perrier-Jouët en revelar la quintaesencia del Chardonnay perpetúa una tradición que se remonta a unos cien años: la maison introdujo sus primeros champagnes cuvées de Chardonnay en la década de 1920, mucho antes de que estos fueran conocidos como «Blanc de Blancs».

El terruño

«Para elaborar Perrier-Jouët Blanc de Blancs, elijo uvas chardonnay procedentes de varios crus entre los mejores de la región, dice Séverine Frerson. Por supuesto, de los pueblos de Cramant, de Avize y de Chouilly en la Côte des Blancs, pero también de los de Trépail y de Villers-Marmery al norte de Reims. Añado también las regiones de Sézannais y Vitryat, dos terruños a los que presto una especial atención». Los vinos procedentes de estos crus se mezclan con una pequeña proporción de vinos reserva, también 100 % uva chardonnay, para asegurar la calidad y el estilo de la maison. Tras un envejecimiento de tres años sobre lías en las bodegas de Perrier-Jouët, este champagne cuvée está listo para dejarse descubrir, liberando toda su frescura y vitalidad.